sábado, 16 de agosto de 2014

Pescando ideas

Hace unas semanas, en “Poder mental”, te apuntaba la reflexión de Moss Kanter[1] acerca de que las empresas de éxito son las que posibilitan la liberación del poder mental de sus colaboradores, siendo doble la labor del directivo, gerente o ejecutivo al frente de la dirección: mantener el tipo del negocio en el presente y programar el futuro, configurando la institución como una organización ansiosa de anticiparse, promover o afrontar al cambio, apoyándose en ese poder intelectual y espiritual de los empleados. 

Traigo a colación lo anterior porque el extinto Fisher[2], cofundador de Century21 y creador de The ideafisher, pescando ideas, publicaba en 1995 que el indiscutible utensilio para las actividades empresariales era, sin lugar a dudas, la creatividad, siendo su particularidad o naturaleza esencial la llamada “reflexión por asociación”, proceso de pensamiento que aplica la mente para generar ideas, pudiendo ser esgrimido para actividades empresariales, profesionales o institucionales tan variopintas como el desarrollo de un plan de negocio, definir un producto o servicio, concebir un programa de marketing, resolver un problema en materia de recursos humanos, etc. 

Fisher recomienda atarearse con la mente, fructificando nuestras maestrías congénitas para afrontar cualquier reto por complejo o difícil que sea. Una vez conseguido ese nivel de hábito productivo mental, propiciaremos la creación de valor añadido único. Marsh, a ver si en este cambio de época en la que estamos, siguen estando de actualidad esos enfoques mentales creativos que configurabas a finales del siglo pasado. (Fuente de la imagen: sxc.hu).

[1] “Rosabeth Moss Kanter on the Frontiers of Management”. Harvard Business Review Book Series. 1997
[2] Fisher, Marsh. “The Ideafisher: How to Land That Big Idea-And Other Secrets of Creativity in Business”. Ediciones Petersons. 1995

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Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel