miércoles, 25 de septiembre de 2013

Ni la mitad del cuarto

En el post ¿A cómo tienes hoy el kilo de blog? te escribía sobre la parte de la pregunta que me ha acompañado un trecho de la vida y, de vez en cuando, como el Guadiana, aparece y desaparece. Ayer volvió a resurgir ante la insistencia de un bancario para colocarle un ICO a Fátima ¿A cómo tiene el kilo de ICO? Le espeté. Pero como si la pregunta fuera de lo más normal, el experto financiero comenzó a venderme las lindezas del producto. Al final, le dije: “Pues, pongame cuarto y mitad” (Risas).

Bromas aparte, casualmente el día anterior tuve la oportunidad de acceder, vía resumen de prensa de una de las organizaciones en las que estoy integrado, a información sobre el referente, elaborada por Javier Alfonso, Carlos Pizá, Carmen Larrakoetxea, Esther Porta, Jordi Sacristán, Eva Sereno, Ruth Lodeiro y Rafael Daniel, publicada en elEconomista bajo el título “La banca trata de activar los créditos ICO” y que sugiero leas con atención si te encuentras interesado en ese tema.

Denuncian los autores que las pymes y los autónomos se quejan de que los préstamos del Instituto de Crédito Oficial (ICO) no les llegan, a pesar de que los bancos podrían conceder todos los que quisieran, ya que no hay un límite máximo. Sin embargo, en julio y agosto de este año, se ha registrado un curioso repunte de concesiones. Se preguntan los periodistas: ¿Qué ha provocado que los bancos hayan concedido en julio el equivalente a más de la mitad de todo el primer semestre? ¿Las quejas de los empresarios? ¿La presión del Gobierno? ¿Los brotes verdes que cada vez más analistas ven en la economía española?

El caso es que sigue constatándose que los menos beneficiados (o más perjudicados, según se mire), son los pequeños empresarios. Incluso, alguna organización de autónomos no anima a pedirlos, por cuestiones tales como los requisitos y las excesivas garantías exigidas por la Banca. También, se da la paradoja que algunas entidades financieras han aprovechado los ICO para cancelar productos propios menos rentables, de manera que no aportan dinero nuevo a las empresas.  Así que rectifico: "Por ahora, no me ponga ni la mitad del cuarto" (fuente del logo: galería de imágenes del apartado Prensa de la página web del ICO).

4 comentarios :

  1. Tomo nota, estimado Manuel.

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  2. Como es la tercera vez que intento acceder al comentario infructuosamente, sólo te diré que la actitud del bancario me ha parecido lamoelmeculodelquemepagaynotengomásarrestosaunqueséqueestonoesdigno. Me alegra saber que alguien más en España sigue comprando por cuartas y medias. Un saludo.

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  3. Me alegro, Daniela, que tomes nota. Gracias por la visita y comentario.

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  4. De estos temas, Pau Monserrat (que hace tiempo que no se pasa por estos lares), seguro que sabe bastante. En cuanto a lo de cuarto y mitad, se me pegó cuando trabajaba en auditoría interna en supermercados e hipermercados. Ahora lo practico cuando voy al super: Cuarto y mitad, la mitad del cuarto, tres cuartos, ... Ayer: pedí cuarto y mitad de chirlas (almejas) y la pescadera se quedó bloqueada. Donde me mantienen el tipo es en el mercado Atarazanas (centro de Málaga). Algunos tenderos son unos artistas.

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Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel