lunes, 3 de junio de 2013

El origen

Buenos días. Quiero empezar el primer lunes de junio en positivo. Si eres un seguidor del diario digital recordarás que hace siete años te escribía textos como “Corrupción en Marbella” o “Mediocridad, inhibición y corruptela”, para denunciar la crisis económica y social que se nos venía encima. En aquellos tiempos de vino y rosas, la ciudad registraba claros indicios del cenagal en el que estamos inmersos.

Pues bien. Hace unos meses, me argumentaba un CEO en un plan de viabilidad para una entidad, economía de escala del sector de la construcción, la existencia de señales económicas en Marbella que indicaban una tímida recuperación y que, lo mismo que la crisis empezó por allí, igual ahora el nuevo mundo también se inicia en esa otrora Sodoma y Gomorra de la corrupción y el despropósito.

Ayer estuve por el municipio y no sé si sería por lo bien que me lo pasé con los amigos que me invitaron (Gracias) o por las sensaciones que percibí, pero soñé con la materialización del pensamiento del ejecutivo descrito en el plan de negocio. Tenía decidido anoche sobre lo que te iba a escribir a estas horas del alba, cuando previamente a la redacción del post me encuentro con el artículo de Diego Narváez en El País: “¡Marbella,siempre será Marbella!”. ¡Jopé! ¡Me ha pillado la vez el periodista!

 Escribe Diego que “Marbella es incombustible, lo resiste todo. Siete años después de la conmoción que supuso la Operación Malaya que destapó un sistema de corrupción preconcebido y generalizado en la ciudad, la zona no solo ha recuperado la normalidad, sino que vuelve a dar destellos de optimismo y a demostrar la solidez de una marca internacional de primer orden.”

 Origen de lo malo y de lo bueno. Eso deseo, por la parte que ahora puede tocar (la buena, se entiende). Que esta semana te sea beneficiosa en lo laboral, empresarial, profesional o institucional, según corresponda o te interese (fuente de la imagen: Wikipedia). 

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel