domingo, 2 de junio de 2013

Reconocimiento, respeto

Ayer me quedé francamente sorprendido por el tesón que el querubín aplicaba, durante buena parte del día, en la terminación del tapiz arriba fotografiado, hasta el punto que cuando finalizó le trasladé mi sincera enhorabuena, mis respetos por el trabajo y, por supuesto, por el resultado. Después, me quedé reflexionando sobre la necesidad de reconocerles a los colaboradores y colaboradoras la labor que realizan y los efectos y derivaciones que obtienen, aunque sean parciales. Mi relativa experiencia constata que si trasladas tus sinceros y continuos respetos al equipo, éste se pone como una moto, considerándose enteramente reconocido e identificado con el proyecto en el que participa.

2 comentarios :

  1. Lo comparto, Manuel. Motivación positiva que sienta y funciona fenomenal. Por cierto, vaya preciosidad de cuadro ;-)

    ResponderEliminar
  2. Gracias, msm, por tu visita y aportación.

    ResponderEliminar

Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel