viernes, 18 de febrero de 2011

Perdones

Fuente de la imagen: Gabilondo pide perdón (Velasco, 2006)
La elegancia de un alto directivo al reconocer públicamente sus errores, aceptando la responsabilidad de sus tropiezos y pidiendo disculpas con el firme compromiso de enmendar el futuro, constituye un testimonio de integridad. Este gesto de transparencia define la madurez de su liderazgo individual, proyectando la solidez y seriedad de la institución que representa, transformando una vulnerabilidad momentánea en un pilar de confianza y de respetabilidad corporativa admirable.

Pero si su constatada falta de palabra, dirección reprochable y, en resumen, mala fama le preceden, ese alegato ante su auditorio probablemente engrosará el saco de otras miserables coartadas y pretextos, anotándose el manifiesto, tal vez, como hipócrita y de censurable estrategia. En todo caso, esa farsante proclama siempre generará mayor descrédito y deterioración deterioro de su figura como ejecutivo y, sobre todo, de la imagen pública de la institución que preside o dirige[1].
______________
[1] Que disfrutes de un reparador fin de semana (dibujo de imagenes-gratis.net). Fuente de la imagen: mvc archivo propio.