domingo, 13 de julio de 2008

Sorbo emocional

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Aprovechando la visita de unos amigos, versados en el vino, ayer decidí incorporar al menú dos tintos jóvenes, que no había tenido la oportunidad de saborear: Descalzos Viejos 2007, de la bodega Descalzos Viejos, y un Aguilares 2007, del Cortijo Los Aguilares. El primero sigue en la tónica del 2006, si bien el verano de 2007 fue más fresco. Syrah, Merlot y un poco de Garnacha, color cereza, intenso en nariz y acidez, tanino y coronado alcohol en boca. A los invitados, que son los entendidos, les gustó. A mí no me disgustó, lo que pasa es que para el copeo lo considero con mucho alcohol (15 grados). 

Para tranquilidad de Paco, soy aprendiz[1]. Luego, seguimos con el vino joven de Los Aguilares, con un coupage de tempranillo y merlot. Los diestros expresaron que estaba un poco flojo, corto en nariz y en boca. A mí, me atrapó mejor, quizás por su acidez, su suave graduación… No sé, pero sobre gustos soy muy torpe escribiendo. Lo dicho, aprender a catar; nunca es tarde y algo se me quedará en la materia gris, escasas y escuálidas neuronas que habitan a sus anchas en la mollera y que de vez en cuando, para que sigan interconectando proactivamente, hay que extasiarlas con un sorbo emocional de buen vino.
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[1] Aunque tengo previsto apuntarme a un curso de cata.