martes, 19 de diciembre de 2006

¿Externalización edulcorada de la AI?

“La Auditoría Interna (AI) es una función independiente de evaluación, establecida dentro de una organización, para examinar y evaluar sus actividades como un servicio a dicha organización. El objetivo de la auditoría interna consiste en apoyar a los miembros de la organización en el desempeño de sus responsabilidades. Para ello la auditoría interna les proporciona, análisis, evaluaciones, recomendaciones, asesoría e información concerniente con las actividades revisadas” (Definición de The Institute of Internal Auditors,Inc-IIA).

Por tanto, me cuesta un poco entender la noticia de que el gobierno externaliza la auditoría interna sobre las ayudas al desarrollo (leído en la pág. 33 del Expansión 18/12/06). 

Quizás habla de externalización porque considere a la auditoría interna una función superficial, sin importancia y, claro, con la moda del outsourcing y todo eso pues es susceptible de deslocalizar o subcontratar ¿Sí?

También, puede ser porque antes el departamento encargado de la auditoría interna, caso de que existiera, realizaba su trabajo pésimamente y, ahora quien va a ejecutar esa función es la empresa pública Expansión Exterior; claro, al ser del grupo pues, todo queda en casa. 

De acuerdo, en ese caso no pierde tanto peso la aplicación del concepto de auditoría interna y, además, queda bonito eso del “control por oposición”, en el sentido de que una hermana controla formalmente a otra hermana ¿Quién es la hermana mayor? ¿Quién es la consentida?

Sigo en la duda razonable, por lo que hoy soy más torpe que ayer. Veréis, si no existe la auditoría interna pues se crea. Si coexiste, pero no se siguen los procedimientos de verificación interna necesarios para cumplir eficientemente su función, pues se sanea la división y “a conducir de nuevo como papá”.

Tiendo a pensar que eso de “externalizar” suena a información de propaganda monda y lironda, diseñada para difundir el abanderamiento de medidas de control, que deberían existir y ser eficientes desde hace muchos años, adornadas ahora con conceptos de la nouvel cousin enterprise communications (de la nueva cocina de comunicación empresarial, o algo por el estilo), por no pensar en huidas de gestión y control hacia delante, para tapar presuntos agujeros organizativos (léase, también, agujeros negros) muy sensibles a los ojos del ciudadano.

(Formato de texto modificado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu).