viernes, 16 de junio de 2006

¡El que calla, otorga!

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Recientemente, Transparency International (TI)[1] ha presentado un informe sobre la corrupción mundial, que muestra los sectores y los países más perturbados por esta monstruosidad. En referencia a España, el Informe Global de la Corrupción 2006 menciona casos relacionados con el sector inmobiliario, siendo Marbella un buen ejemplo, si bien, desgraciadamente proliferan en todo el país. Me he estremecido al escuchar en algún medio de comunicación la frase “corrupción masiva”, aunque a estas alturas no debería extrañarme. Es triste que en la mayoría de los casos las actuaciones policiales y judiciales revelan lo que desde hace tiempo era conocido por los vecinos y la ciudadanía en general, pero lo verdaderamente chocante es que diversas organizaciones llevan años denunciando lo que sucede y hasta hoy la justicia no ha actuado. Dice José Luís García, de Greenpeace[2], que es evidente que hay grandes urbanizaciones, puertos y polígonos industriales que suelen ir asociados a pelotazos urbanísticos e intereses económicos.

Según Jesús Lizcano, de TI, las dificultades mayores para destapar los casos de corrupción radican normalmente en conseguir pruebas fehacientes e irrefutables a nivel judicial que puedan, no sólo desmontar el sistema, sino sancionar a los promotores. Hoy día la ingeniería financiera, mercantil, etc. y la facilidad para deslocalizar las operaciones económicas, vienen a facilitar a los corruptos la ocultación y el enmascaramiento de sus actuaciones, dificultando a la justicia la detección, localización y la obtención de pruebas judiciales. Para García, el problema es que los ayuntamientos se financian fundamentalmente por el urbanismo, con lo cual hay que cambiar el sistema para que los ingresos lleguen por otro lado. Además, la construcción destruye el único territorio que tienes y los recursos naturales, contribuyendo al beneficio de unos pocos. Una urbanización de mil casas da ingresos mientras se construye, porque son segundas y terceras viviendas donde la gente no deja dinero, produciendo sólo molestias de tráfico y contaminación. 

Se podrían arreglar las cosas si existiera transparencia, siendo trascendental la denuncia ciudadana, expresiones públicas de rechazo, etc... Que todos sepan lo que está sucediendo. El presidente de Transparency Internacional es claro: "lo mejor que pueden hacer los ciudadanos, en el caso de que conozcan la existencia de corrupción e incluso quiénes son sus responsables, es denunciarlo ante las autoridades administrativas o judiciales para que puedan ponerse en marcha lo antes posible las actuaciones correctoras o sancionadoras respectivas. Este tipo de actuaciones no hay que verlas como de traición o de chivatazo, sino como de ayuda a la sociedad y a los posibles damnificados por dichas actuaciones corruptas". ¡El que calla, otorga! Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu). Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Lizcano, Jesús. Transparency International[. Sitio visitado el 16/06/2006.
[2] García, José Luis. Greenpeace. Sitio visitado el 16/06/2006.