Después de una semana de esas que parecen no tener fin, lo único que busco al llegar al hogar es un momento de desconexión real. No hace falta que sea algo ostentoso; a veces, el mejor plan es simplemente descorchar una botella que se sienta como un premio personal. El
Por Ti 2020 (M. Velasco, 2023)
[1] es ese tipo de vino que me ayuda a bajar las revoluciones y a reconciliarme con el tránsito del camino. Tinto de Jumilla que espero con cierta ilusión, ya que tiene tantos seguidores que es habitual que las botellas se agoten incluso antes de que la siguiente cosecha esté lista para salir. Lo que encuentro en la copa es el reflejo de un año, el 2020, en el que la naturaleza hizo su magia de forma equilibrada: un invierno y una primavera lluviosos dieron a las viñas toda la fuerza necesaria para aguantar un verano de sol intenso y calor. Gracias a ese clima, las uvas crecieron sanas y fuertes, permitiendo que se recogieran con calma y en el momento justo para, cuando me siento por fin a descansar, percibir en cada sorbo toda la energía y el cuidado que se puso en el campo.
Su color rojo cereza ya me anticipa que lo que viene es algo especial, un pequeño lujo cotidiano que entra por los ojos. No hace falta ser un experto en catas para disfrutar de su aroma; enseguida noto que huele a fruta roja madura, pero con unos toques sutiles y reconfortantes que recuerdan al cacao, al regaliz y a las especias. Es un vino que se siente "suculento" y amable, con una textura suave y un punto dulce que lo hace muy fácil de beber, incluso si solamente busco disfrutar de un trago tranquilo mientras suena algo de música de fondo. Todo ese carácter se debe a que ha descansado pacientemente durante dieciocho meses en barricas de madera, lo que le da una elegancia que se nota en cada degustación. Si después de tanto trabajo no tengo ganas de complicarme en la cocina, no debo preocuparme porque acompaña cosas sencillas como un poco de embutido ibérico o una tabla de quesos curados de oveja. Pero si me apetece, como el viernes tarde, darme un homenaje con un buen solomillo, se convierte en el compañero para cerrar la semana con broche de oro.
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2023). Por Ti. Sitio vinopost. Visitado el 24/1/2026.