domingo, 7 de julio de 2019

Configuración de la escena en el delito cibernético

Si eres follower de este sitio, conoces mi interés por todo lo que rodea a la protección de datos y a la ciberseguridad. Textos como “Reforzar la capacidad de ciberseguridad”, “Estamos en ello”, “Víctimas de la tecnología”, “La incertidumbre del navegante”, “Sigilosas agresiones informáticas”, “Inseguridad jurídica”, “Alias y Seudónimos”, “La amenaza viene desde dentro”, “Lo sustancial”, “Justificada, necesaria y equilibrada”, “Itinerarios educativos en ciberseguridad”… son buena prueba de ello. Incluso, en “Una necesidad esencial” te informaba de la penúltima formación recibida en esta materia. Por ello no te extrañará que parte de la tarde del sábado la pasara hojeando el informe elaborado por Europol y Eurojust donde se identifican y clasifican los desarrollos actuales y los desafíos comunes en la lucha contra la ciberdelincuencia (Si quieres acceder a él, clickea AQUÍ).

Y es que, según Europol y Eurojust, el nivel de digitalización en la sociedad que vivimos aumenta cada día y, por desgracia, también se registra este incremento en el delito cibernético, situación que requiere una adaptación constante de la experiencia, herramientas y prácticas de los agentes de la ley, para responder de manera efectiva y eficiente al nuevo marco cibernético. Para estas dos instituciones europeas, los desarrollos actuales y los desafíos comunes en la lucha contra la ciberdelincuencia se dividen en cinco áreas diferentes: La primera referente a la pérdida de datos.- los datos electrónicos son la clave para investigaciones exitosas en todas las áreas de delitos informáticos, pero las posibilidades de obtener dichos datos han sido significativamente limitadas.

Otra área corresponde con la pérdida de ubicación.- las tendencias recientes han llevado a una situación en la que la policía ya no puede establecer la ubicación física del perpetrador, la infraestructura criminal o la evidencia electrónica. Seguidamente se encuentran, por un lado, los desafíos asociados con los marcos legales nacionales.- las diferencias en los marcos legales nacionales en los Estados miembros de la UE a menudo resultan ser serios impedimentos para las investigaciones internacionales de delitos informáticos. Y por otro, los desafíos de las asociaciones público-privadas.- la cooperación con el sector privado es vital para combatir el delito cibernético, sin embargo, no existen normas estandarizadas de participación, y las investigaciones pueden verse obstaculizadas.

Finalmente, los obstáculos a la cooperación internacional.- en un contexto internacional, no existe un marco legal común para el intercambio acelerado de pruebas (como existe para la preservación de pruebas). También existe una clara necesidad de un mejor mecanismo para la comunicación transfronteriza y el intercambio rápido de información. Todos estos desafíos son de especial relevancia para combatir la ciberdelincuencia, pero también afectan a otras áreas delictivas, puesto que la naturaleza misma del ciberespacio significa que la ciberdelincuencia no tiene fronteras. En consecuencia, se requieren medidas internacionales para enfrentar los desafíos actuales. Fuente de la información: Eurojust. Fuente de la imagen: Daniel_diaz_bardillo en pixabay.