viernes, 15 de septiembre de 2017

Una necesidad esencial

Hace más de un año, en “No es cuestión baladí”,  referencié el artículo de Will Yakowicz apuntaba en Inc, This One Simple Action Could Expose Your Company to Hackers, traducción del título que me sirve para empezar el texto de esta mañana: “Como una simple acción podría exponer a su empresa a hackers”. Y es que, si eres follower de este sitio, conoces mi interés por todo lo que rodea a la protección de datos y a la ciberseguridad. Textos como “Estamos en ello”, “Víctimas de la tecnología”, “Nuevos yacimientos de empleos”, “La incertidumbre del navegante”, “Un olvido imperdonable”, “Sigilosas agresiones informáticas”, ¿Soy invisible?A ponerse las pilas”, “El control de los archivos en papel”, “Protección de datos virtuales”, ¡El Reglamento ya está aquí!Auditoría de la gestión de datos”, ¿Respirar mejor?, “Vacilación y ansiedad”, “Inseguridad jurídica”, “Alias y Seudónimos”, ¿Adecuación Gratis? ¡Barato, barato!A estas alturas”, “Información y evaluación”, “La amenaza viene desde dentro”, “Lo sustancial”, “Justificada, necesaria y equilibrada”, o el explícito “Protección de datos” son buena prueba de ello. (Fuente de la imagen: pixabay).

Igualmente, en “Itinerarios educativos en ciberseguridad”, te informaba del diseño y desarrollo de diez itinerarios interactivos de formación en ciberseguridad específicos para otros tantos sectores empresariales, promovido por el Instituto Nacional de Ciberseguridad, INCIBE, iniciativa dirigida principalmente a formar a empresarios de pymes y autónomos interesados en mejorar la ciberseguridad en sus empresas. En opinión del INCIBE, centros educativos, guarderías, academias y centros de formación presencial o a distancia relacionados con enseñanzas culturales, deportivas o de idiomas, manejan y almacenan datos confidenciales de alumnos, la mayoría de ellos menores de edad. Dicha información puede ser muy atractiva para los ciberdelincuentes, de ahí la importancia de que empresas y centros educativos conozcan cuáles son los riesgos a los que se enfrentan y qué pautas básicas de conducta deben seguir para evitarlos. Finalmente, en “Fuga de información en un despacho”, la afirmación de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que dice que "la información se ha convertido en uno de los activos más importantes que posee un despacho de abogados", la ampliaba para cualquier entidad o profesional. 

Te cuento lo anterior porque en esta semana, invitado por Thomson Reuters (Gracias), he estado realizando el curso “Ciberseguridad, una necesidad esencial en los despachos de abogados”. Como se dice en la presentación, “la información que manejan los despachos de abogados es muy sensible por su confidencialidad y puede ser objeto de accesos no deseados. Si esto ocurre, puedes poner en serio peligro no solo el negocio y la credibilidad de tu despacho, sino también al propio cliente”. Organizado por el Consejo General de la Abogacía Española y Thomson Reuters, con la colaboración de INCIBE, pretende acercar la ciberseguridad a los despachos, tratando subtemáticas como son los riesgos a los que estamos sometidos, recomendaciones sobre medidas de ciberseguridad o cómo proteger tu información y la de tu propio negocio. Cuando lo terminé, entre otras reflexiones, concluí que esta materia debe ser tenida en cuenta no sólo por el sector de la abogacía, puesto que transversalmente afecta al resto de los sectores profesionales y empresariales. Ciertamente, toda información, en caso de pérdida, sustracción o acceso no consentido por parte de terceros, puede ser empleada con fines indeseados o utilizada con fines comerciales. Te dejo imagen del certificado que me ha remitido Aranzadi.