miércoles, 16 de agosto de 2017

Confundido como el otrora novio

Fuente de la imagen: HaticeEROL en pixabay.
De la tertulia que estuve escuchando, acerca de clausulas abusivas en mi país, saqué la conclusión que hay presuntos “expertos” a los que habría que decirles aquello de “ Manolete, si no sabes torear pa qué te metes” (que ya te apunté en el texto linkeado del mismo nombre)[1], porque eso de confundir clausulas abusivas con condiciones generales de la contratación, a estas alturas como que es bastante fuerte. Puedo entender que el más común de los mortales albergue alguna duda, pero un tertuliano no puede mezclar el tocino con la velocidad[2] o andar confundido como el otrora novio Dinio (con su entonces pareja, Marujita Díaz). Y es que ni todas las condiciones generales de la contratación tienen que ser abusivas ni sólo existen clausulas abusivas en las condiciones generales de contratación. Largo y tendido he escrito en este sitio sobre clausulas abusivas en España, siendo buena prueba de ello textos como “Consumidores y Clausulas Abusivas[3] o el reciente ¿Son las AAPP consumidores ante la Ley?[4] por lo que intentaré no ser muy pesado esta mañana. Sólo referenciaré la propia normativa, todavía vigente (aunque no quiera reconocerlo el presumible experto), sobre condiciones generales de la contratación, Ley 7/1998 (si quieres acceder al documento, clickea AQUÍ), donde se distingue de manera nítida lo que son cláusulas abusivas de lo que son condiciones generales de la contratación.

Apunta el legislador español en el preámbulo de la normativa referenciada, que “una cláusula es condición general cuando está predispuesta e incorporada a una pluralidad de contratos exclusivamente por una de las partes, y no tiene por qué ser abusiva”, para seguidamente definir cláusula abusiva como aquélla “que en contra de las exigencias de la buena fe causa en detrimento del consumidor un desequilibrio importante e injustificado de las obligaciones contractuales y puede tener o no el carácter de condición general, ya que también puede darse en contratos particulares cuando no existe negociación individual de sus cláusulas, esto es, en contratos de adhesión particulares”. Y es que, como bien apunta el "parlamentarista", las “condiciones generales de la contratación se pueden dar tanto en las relaciones de profesionales entre sí como de éstos con los consumidores. En uno y otro caso, se exige que las condiciones generales formen parte del contrato, sean conocidas o -en ciertos casos de contratación no escrita- exista posibilidad real de ser conocidas, y que se redacten de forma transparente, con claridad, concreción y sencillez. Pero, además, se exige, cuando se contrata con un consumidor, que no sean abusivas”.

De esta forma, el concepto de “cláusula contractual abusiva tiene así su ámbito propio en la relación con los consumidores. Y puede darse tanto en condiciones generales como en cláusulas predispuestas para un contrato particular al que el consumidor se limita a adherirse. Es decir, siempre que no ha existido negociación individual”. Ahora bien, lo anterior no es óbice para afirmar que “en las condiciones generales entre profesionales no pueda existir abuso de una posición dominante”. Obviamente,” tal concepto se sujetará a las normas generales de nulidad contractual”, o lo que es lo mismo, “nada impide que también judicialmente pueda declararse la nulidad de una condición general que sea abusiva cuando sea contraria a la buena fe y cause un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes, incluso aunque se trate de contratos entre profesionales o empresarios. Pero habrá de tener en cuenta en cada caso las características específicas de la contratación entre empresas”. Para finalizar, “sólo cuando exista un consumidor frente a un profesional es cuando operan plenamente la lista de cláusulas contractuales abusivas recogidas en la Ley” (fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: HaticeEROL en pixabay.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Manolete, si no sabes torear pa qué te metes. 2017.  Sitio visitado el 16/08/2017.
[2] Velasco Carretero, Manuel. no puede mezclar el tocino con la velocidad. 2006.  Sitio visitado el 16/08/2017.
[3] Velasco Carretero, Manuel. Consumidores y Clausulas Abusivas. 2017.  Sitio visitado el 16/08/2017.
[4] Velasco Carretero, Manuel. ¿Son las AAPP consumidores ante la Ley? 2017.  Sitio visitado el 16/08/2017.