martes, 6 de septiembre de 2016

La falacia de la holgazanería española

Me da en la nariz que muchos países de nuestro entorno siguen considerando que los trabajadores españoles son unos holgazanes. Hace seis años, en el post “Insectos”, apuntaba la definición que Corina Meller recogía en su libro “Buenos días, pereza”, del “perezoso” en el mundo de la empresa, como aquel individuo cuyo único objetivo es trabajar lo menos posible. Esas impresiones y recuerdos me vinieron a la mente en la tarde de ayer, mientras escuchaba una conversación acerca del cansino sambenito de que los españoles en general y los andaluces en particular somos unos perezosos, falacia monumental y, en todo caso, si hubiera algún culpable, éste no es el colectivo laboral español. Por otro lado, pienso que a estas alturas de la película, en pleno siglo XXI, los distintos gobiernos españoles no han promovido ninguna iniciativa para contrarrestar la falsa idea de que los españoles somos unos vagos estructurales en materia productiva. 

Y no ya porque nos guste la siesta (ver texto “No me cuadra”), hábito que proviene, entre otras razones, del clima que disfrutamos o padecemos, según se mire, o porque la productividad esté por los suelos (ver “Formación vs baja productividad”), sino porque las distintas políticas activas en materia de economía, productividad y empleo enarboladas en la Democracia, por mucho que la defienda el político de turno, han sido un fracaso tras otro puesto que lo único que han propiciado ha sido pelotazo y especulación por doquier, unido a que muchas direcciones de empresas han organizado en base a métodos y modelos de gestión obsoletos, anteriores incluso al fayolismo y al taylorismo, por no hablar de las exclusivas élites educativas que han monopolizado sistemáticamente durante décadas puestos directivos de alto nivel, por derecho de pernada, como diría el otro, aplicando modelos estratégicos de dirección exentos de ética, moralidad y, en resumen, lejos de las necesarias buenas prácticas en materia de dirección de empresas para crear y distribuir la riqueza de manera racional y sostenible (Fuente de la imagen: pixabay).

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