jueves, 30 de abril de 2015

Seres tóxicos

Si eres follower de este sitio, puede que recuerdes algunos textos relacionados con el trabajo en equipo y los “elementos extraños” que, cual seta venenosa, intoxican por doquier las relaciones laborales, empresariales, institucionales, profesionales o personales. Textos como “Caradura del personaje” o “¡Ay! La mosquita muerta” son buena prueba de ello. 

Pues bien, vía Ricardo, ayer llegué al artículo de Carmen S. Berdejo en finanzas.com ,“Compañeros tóxicos: Cómo identificarlos y librarse de ellos”, que me recordó el post “Parásitos”, escrito en agosto de 2013, donde te referenciaba el texto de A. Bustillo en Expansión, “Cómo detectar al parásito de la oficina”, donde el autor, después de transcribir la definición del concepto “parásito” del diccionario, desgrana unos despreciables perfiles en la oficina. 

Pasado un tiempo, se escribe sobre el mismo tema, pero no por ello deja de perder interés el asunto, al menos para mí. Si Bustillo definía el mandón, el medallista, el que nunca tiene la culpa, el agobiado, el despreocupado, el seductor o el depredador, Berdejo plantea los siguientes perfiles o roles: el victimista, el cabreado crónico, el desganado, el manipulador, el criticón, el trepa y el cotilla. 

Así que, si te apetece, ya sabes la tarea de este fin de semana: averiguar si en los equipos profesionales, estudiantiles, institucionales o laborales en los que participas, estás integrado o te han incluido por el artículo 33, se encuentra algún perfil de los propuestos por Berdejo o Bustillo. Yo ya tengo entre cejas a un "listillo" al que, si es cierto lo que dicen de él (habrá de averiguarlo), le voy a poner las cartas boca arriba en la próxima sesión o reunión que se tercie (Fuente de la imagen: sxc.hu).

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