domingo, 19 de enero de 2014

La dura calle

Después del examen de Derechos Fundamentales y su Protección Jurisdiccional, quedé a tomar un café con Antonio en el centro comercial Nervión Plaza, en la zona del estadio Ramón Sánchez Pizjuán, del Sevilla CF (Sevilla, España). Le comenté que la respuesta a la pregunta sobre el derecho a la huelga la inicié haciendo mención a la Primera Guerra Mundial (que por estas fechas se cumple el centenario de su inicio) y a dos asuntos que prendieron mecha desde entonces: las armas químicas y el derecho a la huelga (escuchado en un documental sobre el conflicto bélico). “Pechá” de reír que se pegó a mi costa.

Ya en materia y con el sabor del buen “café con leche en Nervión Plaza” (no he podido evitar la frase), nos centramos en lo que Antonio cataloga de una realidad aplastante: ni las especialidades universitarias en comercialización o marketing ni las escuelas de negocio te preparan para la venta pura y dura. Estuve de acuerdo, porque lo he vivido en propias carnes. En la Diplomatura en Empresariales elegí la especialidad Comercial (Comercialización, Marketing, Ventas, …). En la facultad elegí Dirección y Gestión, pero seguí asistiendo a seminarios, jornadas y cursos sobre marketing y ventas, tanto en la pública como en la privada.

En fin. Mucha estrategia, mucha negociación, mucho mercado, mucho mix, …pero hasta que no me topé con la “dura” calle y sufrir en propias carnes los reiterados portazos de los potenciales clientes, no empecé a darme cuenta del tiempo y el dinero invertido perdidos y de lo "no enseñado". Comenta Antonio que en aprender a caminar comercialmente en la calle, sintiendo a los clientes, escuchando, dándote cuenta de los fallos que rodean a los productos o servicios que comercializas, ya sean de diseño del producto o de diseño de la estrategia de ventas, …, se encuentra la madre del cordero. A partir de ahí podrás entender mejor al que te tiene y te debe comprar (si lo convences, claro), modulando el programa comercial en base a sus versátiles, volubles e inconstantes impetraciones.

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Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel