jueves, 7 de marzo de 2013

Hoy más que nunca

El virus gripal flojea y parece que a estas horas me siento un poco mejor, así que voy a envalentonarme, forzando un pelín el cumplimiento de la agenda.  Espero mañana no tener que contarte una recaída.

Cambiando de tema, ayer escuchaba por teléfono la reflexión de Fede, acerca de la idiosincrasia del españolito de a pié en relación al emprendimiento en general y a los bulos que circulan en foros y reuniones en particular, que generan miedos a iniciar un proyecto y, por derivación, tirar la toalla sin tan siquiera estudiar objetivamente los pros y contras.

Esos dañinos planteamientos, junto con otros similares, es lo que nos atenaza e inmoviliza en la mierda en la que estamos metidos, aceptando el manejo de nuestro presente y la hipoteca del futuro de nuestros hijos por parte de unos cuantos miserables.

Le comentaba a Fede que hoy más que nunca hay que escuchar a nuestro corazón profesional, por mucho que tu amigo, familiar, jefe, colaborador, cliente o proveedor (las entidades financieras ni te las nombro), te envíe mensajes negativos del tipo: 

no puedes hacer lo que quieres, sino lo que debes”. 

Pero: ¿Lo que debes hacer no debe ir en línea con lo que quieres hacer? Tienes que seguir a tu núcleo emocional como si de lo último que vas a hacer en esta vida se tratara, oyéndote de verdad. Te sorprenderás de lo que puede hacer esa fuerza interior, moviendo montañas si es necesario (Fuente de la imagen: sxc.hu).

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