viernes, 25 de febrero de 2011

Triste, le dije

Corrían los principios del año 2001, colaboraba en el Grupo Hotasa, de Nueva Rumasa (hoy noticia por otras cuestiones financieras), cuando unos empresarios de Málaga (España), me comentaron que la Cámara de Comercio de la provincia iba a seleccionar a un gerente y que me animara a presentar candidatura, ya que, según ellos, por mi formación y experiencia, iba a reunir los requisitos. Cuando Standby publicó el anuncio en el Diario Sur, efectivamente, en mi opinión, el curriculum vitae se acercaba al milímetro a lo que ofertaban. Como no tengo abuela, te diré que disponía de las titulaciones adecuadas y, sobre todo, dilatada experiencia en gestión de organizaciones empresariales y conocedor de distintos sectores estratégicos, a la par que trayectoria en materia de ajustes de costes, representación institucional, enfoque comercial y, algo muy importante, experiencia en la relación entre el político y el técnico, actuando de necesaria bisagra y conociendo el peculiar papel de ese tipo de gerencia. Por otro lado, la retribución que se rumoreaba no era moco de pavo.

Así que preparé el historial profesional e ilusionado lo remití a la empresa de selección. Pasaban los meses como el vuelo de las palomas blancas. Llamaba a Standby y me decían que el proceso seguía su curso. Así hasta que me olvidé del tema. Transcurrido el verano, me enteré por uno de los empresarios que la Cámara ya había seleccionado al gerente. Me frustré un poco, porque seguía pensando que reunía todos los requisitos y, con independencia de que hubiera sido el elegido o no, al menos me consideraba valedor de haber llegado a las fases finales de la selección. Después del agradecido consuelo de algunos empresarios de reconocido prestigio, archivé la cuestión. El miércoles pasado, en Sevilla, con motivo del foro sobre Derecho Mercantil al que asistí (ver post Jornada formativa), un contacto abogado me comentó de pasada que el presidente de la Cámara de Comercio de Málaga había obligado a dimitir al gerente (ver noticia en Málaga Hoy). Ayer, otro contacto, conocedor de mi experiencia como frustrado candidato, me enseñó la noticia en la prensa y me preguntó que cómo estaba: Triste, le dije.

La idea de puesto de gerente me pareció en su momento muy interesante para la institución, anclada en un funcionamiento que debía caminar hacia modelos organizativos y comerciales similares a los que había tenido la oportunidad de promover, años antes, en instituciones como Facep, Cecap, Federación de Peluqueros… por no hablar de la experiencia acumulada en comisiones de trabajo en la CEA, CECE y CEOE. Hoy, más que nunca, por la situación económica y social, unido a la no obligatoriedad del pago de la cuota cameral, esta institución necesita de perfiles profesionales que le den un vuelco al enfoque institucional y lo adapten al cambio de época que estamos viviendo. Conozco a muchos de los empresarios que han ocupado o regentan cargos en dicha institución, desde su Presidente actual, hasta miembros de base, por no hablar de componentes del equipo técnico y otras entidades satélites, por lo que les sigo deseando la mejor de las suertes organizativas, como institución. Que disfrutes de un reparador fin de semana (logo de la cámara; fuente: su página web). Imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay

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