| Fuente de la imagen: Dilatada jornada laboral (M. Velasco, 2007) |
Las semanas de cincuenta horas de trabajo, consideradas antaño como una garantía del éxito, hoy se perciben como si se laborara con un contrato a tiempo parcial. No es suficiente. Estamos equivocados.
Trabajar siete días a la semana, dieciocho horas al día, no es bueno para la empresa y menos para el colaborador, denota que algo está fallando y es muy nocivo para el talento.