miércoles, 24 de diciembre de 2008

Hábitos y Disciplina

Fuente de la imagen: geralt en pixabay
Ayer me regalaron una agenda para el año que viene. Entre el diario del ordenador, el cartapacio del móvil y la libreta tradicional, no sé a donde acudir. Menos mal que la tecnología posibilita lo de la sincronización, salvo con el dietario ancestral. El caso es que no quiero dejar de anotar en el papel. Aunque mi primer jefe en esto de la dirección y gestión empresarial, me puso a transcribir unos estados contables al libro de balances, porque decía que tenía una letra bonita, sinceramente, mi caligrafía deja mucho que desear, pero con esto de la informática, va a peor, ya que apenas escribo con bolígrafo o estilográfica. Hace un año, un alto directivo del grupo empresarial que me acoge, sugirió que me acostumbrara a escribir en la agenda, de forma que pudiera controlar la lista de actividades a realizar. Probablemente, me estaba diciendo que fuera más disciplinado y no le faltaba razón.

Romanus Wolter, en el artículo de Entrepreneur “To Do or Not To Do”, nos empuja a buscar una razón de peso para ser metódico, fortalecer nuestra fuerza de voluntad, empezar poco a poco y no perder la perspectiva del mundo real. En Did I Do That? también escribe sobre la necesidad de dejar a un lado los malos hábitos ¿Cómo? Tomando conciencia de nuestras acciones automáticas y de las consecuencias de nuestras inicuas prácticas, procurando dejar a un lado esos comportamientos automáticos y concentrándonos en los beneficios de cambiar las nocivas costumbres, reforzando la conducta con recompensas y otras dádivas ¡Ah! Y si retrocedemos o bajamos la guardia en algún momento ¡A perdonarse toca! Que tengas una cálida nochebuena (imagen de Wikimedia Commons: Disciplinantes o flagelantes en un grabado del siglo XV). Imagen incorporada posteriormente; fuente: geralt en pixabay.