lunes, 21 de febrero de 2005

Salmorejo a la campiña

De izq. a drcha., junto a Antonia, Sebastián, María y José Luis, en el restaurante Caballo Rojo
Tengo aquí, entre vosotros y el teclado del ordenador, un libreto con recetas que me regalaron la última vez que visité un restaurante que hay en Córdoba y que se llama “El Caballo Rojo”. La primera vez que almorcé en el Caballo Rojo fue a principios de 1995. Me invitó una persona que respeto y aprecio, José Luís, director de Academia Salamanca, Quijote de la Inmensidad, Ciudadano de la Utopía, Caballero de las Causas Perdidas, pero, ante todo, buena persona. Gracias José Luís por tu apoyo y orientación en los momentos profesionales difíciles para mí.

En realidad, siempre que he comido en los tres restaurantes de la familia (El Caballo Rojo, El Blasón y las Palmeras) me ha invitado este señor. Reto a cualquiera que vaya a Córdoba y se suba en un taxi a que comente: “Por favor, lléveme a la Academia Salamanca”. Pocos no conocen en Córdoba esta institución y a su precursor y líder.

Dice el fundador del restaurante:“Cuando en mi niñez ayudaba a guisar a mi madre en la cocina de la taberna que me vio nacer, no sabía que, con el tiempo, estos fogones me subyugarían y aficionarían hasta cautivarme en este arte que es la cocina, cocina de taberna, cocina de piconeros, cocina de toreros, de plateros, en fin, cocina de un pueblo; tapas de conejo, de zorzales, de pajaritos, las mollejas, los riñones, los rabos de toro, el bacalao frito, …”

Recomiendo este establecimiento por su cocina, el esmerado servicio y el emplazamiento. Me tomo la libertad de insertar en este blog una de las recetas que aparece en el pulcro, curioso y pequeño opúsculo informativo: “Salmorejo a la Campiña” (otro día, si se tercia, incorporaré “Rabos de Toro").
Ingredientes para seis personas: 1 Kg. de pan de miga dura, 1/8 de litro de aceite de oliva virgen, 1 Kg. de tomates bien maduros, 2 dientes de ajo, sal a gusto, 3 ó 4 cucharadas de vinagre de vino, 2 huevos frescos.

Confección: Se humedece el pan y se corta en pedazos pequeños, se pone con el resto de los ingredientes en un triturador (pelando los tomates) y se tiene durante 15 minutos en el triturador hasta que forma una crema; se sirve en plato o en un cuenco (se le puede picar como guarnición jamón serrano y huevo duro). Que aproveche. Te dejo una foto, con José Luis, Antonia, María Fernanda y Sebastián, con motivo de las Jornadas sobre Intrusismo Profesional (año 1996, Córdoba, España). (Formato de texto cambiado. Fuente de la primera imagen: elaboración propia. Fuente de la segunda imagen: página web del establecimiento).