viernes, 17 de enero de 2003

El número trece

“La búsqueda puede ser tan interesante como el encuentro” (Paulo Coelho). El trece es para mí uno de los números mágicos en la gestión empresarial. Aprendí a apreciar este dato después de leer la segunda parte de la trilogía del contacto Juan Carlos Cubeiro “La Sensación de Fluidez”. El libro se titula “El Bosque del Líder” (Prentice Hall). El protagonista, Leopoldo Zoe, que en la primera parte de la trilogía ayudaba a su sucesor, Jesús Bauluz, a lograr la fluidez y la percepción adecuadas, en este libro le guía a través del Camino de Santiago y a lo largo de las estaciones del año en un sugerente viaje cargado de simbolismos y reflexiones sobre el trabajo en equipo y el auténtico liderazgo.

El discípulo y su maestro se reencuentran en el restaurante Ultreya, en pleno barrio de Salamanca (Koldo, la trilogía recoge innumerables sitios para comer y platos tradicionales). Leopoldo le propone a Jesús hacer el Camino de Santiago en trece etapas, según la formulación original del Códice Calixtino, a través de los cuatro elementos (fuego, aire, tierra y agua). Bueno, no os comento más se vaya a enfadar el autor conmigo. Apuntar que en la antigüedad, trece personas en un equipo era lo más poderoso y sublime (Zeus y los doce dioses del Olimpo, Arturo y sus doce caballeros de la mesa redonda, Carlomagno y los doce pares de Francia, Jesús y los doce apóstoles, etc.) 

Para Leopoldo, el tamaño ideal de un equipo es entre un mínimo de cinco y un máximo de nueve, si bien un equipo de doce más el líder eleva las apuestas al máximo. Finalmente, Zoe asocia un árbol con cada componente del equipo ideal, hasta configurar un bosque de trece árboles: “El Bosque del Líder” Saludos. (Formato de texto mejorado en 2010 y errores rectificados; imagen incorporada en 2012; fuente: rvs, 8 años).