jueves, 24 de enero de 2019

Cuando el grajo vuela bajo

Me envió Ana el siguiente wasap: "Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo". También hay otra versión de la que alguna palabra no transcribo: "Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del...". Al trabajar en la sala de juntas de Granada, la ingeniera informática Cristina sigilosamente enciende la calefacción (Gracias); en Málaga, la jefa Puri me brinda calentador adicional en uno de los despachos que utilizo (Gracias); en Sevilla, la psicóloga Inma me invita a un café con leche calentito (Gracias); ¡y cómo pasar de las infusiones ofrecidas por la auditora Milagros, ya sea por la mañana o por la tarde! (Gracias). 

Pero ayer le confesaba a Jesús que no me disgusta laborar en invierno, con el cuerpo abrigado se entiende y sin mucho calor en la zona de trabajo. Parafraseando el refranero: "cuando el grajo vuela bajo, Manuel trabaja a destajo". Y es que el excesivo calor afecta negativamente a mi rendimiento profesional, me entra pereza, modorra. Gómez, García y Alonso[1] apuntan el intervalo ideal de temperatura para estudiar entre 17 y 22 grados centígrados, ya que por debajo del límite inferior se genera excitación, desasosiego…. Y por encima del límite superior te atrapa la somnolencia, la desidia… por lo que olvidémonos de la concentración óptima si no existe una temperatura adecuada en la zona de estudio. 

Por analogía, entiendo que en un trabajo en general y de oficina en específico, también es necesaria esa determinada homogeneidad en la temperatura a la que aluden los autores referenciados. Sin embargo, en mi país, el RD 486/1997 sobre disposiciones mínimas en seguridad y salud en el trabajo, establece para trabajos sedentarios, propios de oficina, una temperatura comprendida entre 17 y 27 ºC. De todas formas, no es bueno olvidar lo que me decía el agricultor de Mollina en el año 2002, relativo a "cuando el grajo se posa en los balcones, te entra un frío de marrones", porque llega un momento que de tanto frío te invade un nerviosismo que tampoco es bueno. Este texto va por todas las Anas, Cristinas, Puris, Inmas, Milagros... que se cruzan en nuestro caminar profesional. ¡Muchas Gracias, compis! Fuente de la imagen: pixabay. 
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[1] P.C. Gómez-A. García-P. Alonso. Procedimientos para aprender a aprender". Ed. EOS 1991.

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Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel