viernes, 16 de diciembre de 2016

Recuerdos endonutados fluyendo a borbotones

Hace once años y pico, en el texto “Parece que fue ayer”, te trasladaba algunas pinceladas de mi intensa experiencia profesional en TRANSPORTISTAS PUNTA PALOMA, Sociedad Cooperativa Andaluza. Ciento doce transportistas que distribuían, durante el alba de todos los días (excepto los domingos), los donuts, entonces del día, por toda Málaga (España), capital y provincia, y la zona del campo de Gibraltar (Cádiz). Años después, en “Ya no es su momento”, transmitía una vez más mi respeto y cariño a todos aquellos “serafines” de la distribución y comercialización que en unos tiempos difíciles, como fue la crisis de 1993-1996 en España, lograban vender y distribuir diariamente un producto que se decía estaba fabricado en el día. Te cuento lo anterior porque en la tarde del martes pasado volví a acordarme de ese colectivo, con motivo de la sesión sobre la Negociación y Formalización de Contratos de Transporte por Carretera, impartida por Rafael Perea Ortega

Mientras escuchaba al ponente, fluyeron a la mente las horas de estudio, de puesta al día económica, financiera y organizativa de la cooperativa, interminables Consejos Rectores, limpieza de aquel suelo de cemento que por más agua que le echaba más se tragaba, de aquel Polígono de Guadalhorce con aquella calor agobiante de las cinco de la tarde, de aquella interminable “gota” en la pierna de Pepe, de aquellas sardinas, de aquellas heladas jarras de cerveza a las que me invitaban el Presidente y el Secretario después del trabajo. Y sobre todo, de aquella tensa negociación del contrato de transporte que vinculaba a la institución con su cliente. También, las arriesgadas apuestas por diversificar la actividad de servicios auxiliares de portes y repartos, estrategias empresariales que en aquellos momentos pasaban por ser novedosos planteamientos logísticos, basados en los conceptos "taxi", "exprés" y "trans", que rápidamente fueron copiados por avispadas empresas de la competencia, ya que nuestros escasos recursos no nos permitían maniobrar con eficacia ni tampoco registrar y defender jurídicamente. En fin. Recuerdos "endonutados" fluyendo a "borbotones" (Fuente de la imagen: pixabay).

Aprovechándome de la docencia de Rafael, te transcribo que en mi país la regulación del Transporte de Mercancías por Carretera se encuentra, por un lado, en los Tratados internacionales vigentes en España, de acuerdo con su ámbito respectivo, y en las Normas de la Unión Europea, y por otro en la Ley 15/2009, de 11 de noviembre, del contrato de transporte terrestre de mercancías (en lo no previsto serán de aplicación las normas relativas a la contratación mercantil). Define Perera Ortega el contrato de transporte de mercancías, como “aquél por el que el porteador se obliga frente al cargador, a cambio de un precio, a trasladar mercancías de un lugar a otro y ponerlas a disposición de la persona designada en el contrato”. En cuanto a los sujetos, tenemos al cargador (quien contrata en nombre propio), el porteador (quien asume la obligación de realizar el transporte), el destinatario (a quien el porteador ha de entregar las mercancías) y el expedidor (tercero que por cuenta del cargador hace entrega de las mercancías al transportista en el lugar de recepción).

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Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel