domingo, 18 de diciembre de 2011

Amistad con laurel

Cuentan los granadinos que en La Zubia existe un laurel donde la Reina Isabel, durante la conquista de Granada, se escondió mientras huía de unos musulmanes que la hostigaban.

También, dicen que acarrea buena suerte que te lo regalen. Ayer, un invitado me trajo un generoso manojo de ramas de ese árbol simbólico y mitológico. En relación a la fortuna, diría lo del chiste: “Madrecita mía, déjame como estoy”, pero se agradece el detalle.

El caso es que en torno al fuego de la chimenea, un grupo de personas decidimos reunirnos para robustecer los lazos emocionales que nos unen. Cada participante debía aportar un plato cocinado por él.

En muchas de las presentaciones, se notaba la presencia de la ninfa Dafne, que fue transformada en árbol de laurel por Zeus, cuando huía de Apolo.


Aunque algunos desconocedores de la dieta mediterránea, pretendan herirla, privando al vino de estar en “su lista”, nosotros seguimos la tradición ancestral de este inventario de costumbres culinarias y acompañamos la cocina anterior con Botani, Chacolí (Txacoli) de Gárate, Lagar de Cabrera, CSXXI, Sueños y Carpediem Trasañejo. ¡Ah! La cerveza fue Alhambra.

Asimismo, estuvieron presente productos de Huétor Tájar (Conservas Casa Rufino): Mermeladas de pimiento rojo asado, de tomate, de cebolla y de zanahorias y espárragos verdes troceados.

Sé que a estas horas del tardío alba, se me olvida algún importante detalle culinario que deberé incorporar cuando me acuerde. Solo decir que si bien estaba todo riquísimo, lo mejor fue la complacencia de los sentidos ante la olla de emociones que se cocinó durante el encuentro.

Te dejo una foto del manojo de laurel. Si quieres más, clickea AQUÍ.

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Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel