lunes, 12 de septiembre de 2011

Estéril espera

Si espero a tomar la decisión perfecta, realizar el informe perfecto, configurar el servicio perfecto, …, tengo todas las papeletas de no obtener esa “perfección” a tiempo y, con toda seguridad, la coyuntura se evaporará.

Es prioritario tomar la decisión idónea en el momento oportuno, al igual que elaborar el dictamen o poner en marcha el nuevo servicio profesional. Ya llegarán los terceros señalándome aquellos desajustes que hay que subsanar o los aspectos susceptibles de enriquecer.

Esa no consecución de la perfección en el tiempo que dispongo, posibilitará enriquecimiento de la idea inicial a través de la realimentación o feedback, lo que, a su vez, generará sucesivas versiones de la decisión, el informe, el servicio o el producto.

Y llegamos a un concepto también importante: mejoramiento continuo.

Finalmente, no debo pretender que la idea, trabajo o servicio le guste a todo el mundo. Es absurdo. Si persigo agradar a todo el mundo, me encontraré con la horma de mi zapato, es decir, que la gente pase de lo que quiero promocionar o vender.

Te dejo uno de los estudios más conocidos de Leonardo Da Vinci, el Hombre de Vitruvio, subido a Youtube por agustinfio. Que esta semana te sea beneficiosa en lo laboral, profesional, empresarial o institucional.

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