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| Fuente de la imagen: mvc archivo propio |
En
el post “
No está el mañana en el ayer escrito” (M. Velasco, 2003)
[1] y en “
Percebes” (M. Velasco, 2003)
[2], te contaba retazos del verano de 1996 en la
Gran Vía y las visitas al restaurante gallego de la zona. Finalizada la comida, te invitaban a un aguardiente de orujo que estaba de escándalo. Pues bien,
ayer, después de la inauguración de la exposición del Primer Certamen de Fotografía Alvinofoto Málaga
[3], tocó cena con unos amigos y en los postres, el Sr. camarero ofreció chupitos.
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Elegí uno de orujo. Cuando lo probé, se me vinieron a la mente esos recuerdos estivales. ¡Uauh! ¡Qué bueno! Consulté la etiqueta: “El Afilador”. ¡Qué nombre tan raro para una bebida espirituosa! Con razón no me acordaba de la marca. Efectivamente, la misma casa que degusté antaño. Te dejo una foto de la exposición de fotografías,
la cual estará hasta el diecinueve de noviembre de 2010 en la sala de exposiciones del Museo del Vino Málaga. Fuente de las imágenes: mvc archivo propio.
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Fuente de la imagen: archivo propio
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