viernes, 3 de julio de 2009

No se coma a los animales

¡Vaya día de calor pasé ayer! Mi piel era una fuente de continuo sudor. Después de disfrutar de los aires acondicionados de los clientes y sufrir los cambios bruscos de temperatura, llegué a casa extenuado y estornudando. Me paré en la aspiración de jardín que rodea el hogar y eché de menos los felinos que solían estar a esas horas paseando entre los recovecos. Caí en la cuenta que hace meses que no descubro sus caricias y otras intimidades y deposiciones. ¿Les afectará, también a ellos, la crisis? Hace un tiempo, se escribía en The economist que cuando Fidel Castro llegó al poder, los carteles en el zoológico que había en La Habana cambiaron el “No alimente a los animales” por “No se coma el alimento de los Animales”. Después, en la década de los noventa, con la desaparición de la Unión Soviética, volvieron a cambiar por “No se coma a los animales”. Se dice que la población de gatos en las calles desapareció y la cantidad de animales del zoológico disminuyó drásticamente. Que tengas un reparador fin de semana. Yo lo necesito (imagen de un gato; fuente: Wikimedia Commons).