sábado, 17 de noviembre de 2018

"Saber que nada es tuyo para siempre"

Dentro de poco hará diez años que te referencié en este sitio a la poetisa Ida Vitale, en el texto del mismo nombre (Ida Vitale), cuando la disfruté en el marco del Museo del Vino Málaga, para asistir a la lectura del número cinco del ciclo “Palabras en la Noche”, promovido por el Centro Cultural Generación del 27. De ella escribía Álvaro García: “razón y modo de una defensa del misterio en palabras”. Te cuento lo anterior porque recientemente esta poeta uruguaya ha sido galardonada con el Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes 2018, concedido por el Ministerio de Cultura y Deporte del Gobierno de España (MCyD).

Me encanta el verso de su poema “Lección de historia”, extraída de “Mella y criba”, que dice: “Saber que nada es tuyo para siempre”. Informa el MCyD que el jurado le ha otorgado el premio a Vitale "por su lenguaje, uno de los más destacados y reconocidos de la poesía moderna en español, que es al mismo tiempo intelectual y popular, universal y personal, transparente y hondo. Convertida desde hace un tiempo en un referente fundamental para poetas de todas las generaciones y en todos los rincones del español". "Este Premio reconoce una trayectoria poética e intelectual (crítica y traductora) de primer orden", concluye el fallo. 

Nacida en Montevideo (Uruguay) en 1923, según el MCyD, Vitale es una de las grandes poetas latinoamericanas y la última sobreviviente de la excepcional Generación del 45. Poeta, ensayista, crítica literaria y traductora, tiene numerosos reconocimientos, entre los que se encuentran el Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo (compartido con Ramón Xirau) en 2009; el Premio al Mérito Cultural de la Ciudad de México Carlos Monsivais y el Premio Internacional Alfonso Reyes, ambos en 2014; el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en 2015; el Premio Federico García Lorca en 2016; el Premio Max Jacobs (París) en 2017; y el Premio de la Feria del Libro de Guadalajara, en 2018. 

Autora de creaciones como 'La luz de esta memoria' y 'Procura de lo imposible', la obra de Ida Vitale muestra un lenguaje preciso, maleable, cargado de ironías y sutilezas, inteligente y con un fuerte influjo de Juan Ramón Jiménez, a quien la propia escritora considera su maestro en la poesía. En su vida echó raíces en varios países. Empujada por la dictadura, emigró a México (donde desarrolló una intensa actividad literaria y fue docente de literatura del prestigioso El Colegio de México); también vivió un tiempo en París (Francia) cursando una beca de estudios y, aunque regresa de forma periódica a Uruguay y México, desde 1990 vive en Estados Unidos (Fuente de la información y de la imagen: MCyD).