martes, 29 de octubre de 2013

Cuarto y mitad de empresa familiar

Desde el domingo parece que está Andalucía un tanto zarandeada, con presunto escrache incluido a la presidenta andaluza, Susana Díaz, en el hotel donde se alojaba, previsiblemente para asistir a la inauguración oficial del XVI Congreso Nacional de la Empresa Familiar, que se desarrolló ayer en el Teatro Villamarta de Jerez de la Frontera (Cádiz, España), presidido por S.A.R. el Príncipe de Asturias. Por enésima vez, un ex-cliente de la década de los noventa del siglo pasado, activista él en esto de la empresa familiar, me invitó (Gracias). 

Hubiera sido un placer profesional acompañarlo, porque es un pozo de conocimiento, pero bien sabe que esto de organizaciones empresariales en torno al concepto “familiar”, no me cuadra desde hace unas décadas y de constelaciones, multiniveles, espiritualidades y escaleras ni te cuento. A lo largo de estos años de bloguero, te he dejado algunas pinceladas de mi reflexión sobre el referente, desde “Hijos de papá” hasta “De vuelta al PPF”, pasando por "Network Marketing”, “Constelaciones” o “Ya tenemos bastante”. Asimismo, por "Derivada de famulus" y "La Familia", conoces mi reflexión y respeto por el término.

Mi razonamiento es básico. Si el 99,9% de las empresas en España son PYMEs (entre 0 y 249 asalariados) y las microempresas (de 0 a 9 empleados) suponen el 95,5% del total de empresas (ver post “Tonterías las justas”), pregunto: ¿Cuántas de esas empresas están controladas por miembros de familias y, por derivación, el capital, la dirección y la gestión están en manos de ellos mismos, con visiones estratégicas que contienen la continuidad en las futuras generaciones? Fácil respuesta ¿no? A más inri, algunos expertos apuntan la idea de “control de la gestión” y el “deseo continuidad generacional” como las dos únicas diferencias de la empresa familiar del resto de empresas.

Por tanto, con todo el respeto que se merece cualquier organización constituida al abrigo de unos fines y objetivos legales, éticos y morales, la figura de empresa familiar se encuentra difuminada en todo el tejido empresarial español, o redactado en clave positiva: "en mi país, los problemas de la empresa familiar son los inconvenientes de la empresa en general". Así que apliquemos "familiar" a otros menesteres personales, íntimos o, simplemente, familiares. Son desatinos similares a otros muchos promovidos consciente o inconscientemente por los que parece que no tienen otras cosas más importantes que hacer, como asemejar “emprendedor” al que inicia una empresa por primera vez, la figura del “joven empresario” y el “periodo temporal” al que se le suscribe, etc. En fin. Mi país. Y mientras tanto: “la España sin barrer” (fuente de la imagen: sxc.hu).

2 comentarios :

  1. Muy adecuada la entrada para los tiempos que corren. Muchas felicidades me ha encantado el post.

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  2. Gracias, Luis.

    Saludos cordiales.

    Manuel.

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Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel