viernes, 20 de noviembre de 2009

Recortes de gastos

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Leía ayer en varios medios que, según el gobierno español, el desempleo va a ser más acuciante en 2010 que en 2009. Con estas y otras muchas perspectivas pesimistas, es lógico que las empresas que siguen procurando mantenerse a flote, procedan a una reducción drástica de gastos en todas las divisiones. Este ajuste de coste, indudablemente afecta a capítulos como el de los incentivos en especie, tipo viajes de placer o recogimiento, incluso, en las dietas, pernoctaciones, jornadas, seminarios o conferencias con figuras de primer nivel. Los recortes pueden ser un arma de doble filo, porque, si bien reduces gastos, puedes incurrir en el riesgo de que tus empleados estrella se desmotiven y se planteen cambiar de proyecto, se tambalee la cultura empresarial y se enfríe la relación con terceros[1], al no existir ya momentos lúdicos de encuentro. 

Bueno, en época de crisis, para evitar esa situación, además de una sincera y efectiva política de comunicación interna, agudizaría el ingenio. Por ejemplo. Si el año pasado organicé una convención para clientes en un hotel. Este año, lo planteo en la propia empresa, dando la oportunidad de conocerla en otros aspectos más íntimos o domésticos. En cuanto a los gastos de desplazamientos y dietas, procuro utilizar al máximo las tecnologías[2], reducir el tiempo de los encuentros de trabajo y concienciar al equipo directivo de la importancia de conciliar la vida profesional con la personal, tanto la que corresponde a mis colaboradores como la imputable al cliente o proveedor. Sé que es fácil escribir estas propuestas y no tan fácil ponerlas en práctica, pero hay que intentarlo. Que tengas un reparador fin de semana (imagen de gifmania.com). Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Ya sean clientes, proveedores o entidades financieras.
[2] Skipe u otras soluciones de videoconferencias más sólidas.