jueves, 25 de marzo de 2004

Estanflación

Fuente de la iamgen: Frantisek_kregci en pixabay
(Post rectificado y actualizado en abril de 2006) Recientemente leí en varios diarios digitales la palabra “stanflacción” y, claro, llegué a casa y me puse como un poseso a buscar en los diccionarios y nada, no encontré dicha palabra. A mí me sonaba “estanflación” o “stagflation” (en mi inglés de los montes de Málaga) pero no “stanflacción” ni "estanflacción". Me voy al Google y, efectivamente, hay más noticias con “estanflación” (aproximadamente 21.500 resultados) que con “stanflacción” (sólo dos resultados en la búsqueda) y que con "estanflacción" (58 resultados). Sr. o Sra. periodista de noticias económicas que escribe “stanflacción” o "estanflacción": Si no estoy en un error de concepto, mi querido profesor de Economía de Primero de Empresariales suspendía de por vida ¡Es un decir¡ a quien cometiera este tipo de distracción en un examen. La mente, que es así de jovial y saltarina, me ha transportado hoy, con el murmullo de las olas de fondo, imperceptiblemente, de esa “duda razonable” al estadio pensativo de refresco de las clases de economía del Sr. Grana (la inflación, el paro, la estanflación… que pena que ya no tenga los apuntes con los gráficos dibujados con bolígrafo BIC rojo y azul) y de ahí al bloque de pensamiento al que, fundamentalmente, le he estado dando vueltas toda la mañana y me ha medio chafado el almuerzo: la situación actual de España en cuanto a la inflación y a la creación de empleo y su encuadre en el contexto socio económico. 

Rememoro la predicción que realicé en el año 2003 (tengo luz y taquígrafos), a unos directivos y empresarios agrícolas de Antequera, sobre que los tipos de interés del Banco Europeo iban a subir por encima del 3%, en cuatro o cinco años; me basaba en el análisis de las economías emergentes, la escasez de los recursos energéticos, el fácil efecto espiral “incremento de precios – variación de retribuciones - estancamiento – etc.” en el que las economías suelen caer una y otra vez (ciclos y ciclos) y el tema del Golfo Pérsico, con el problema no cerrado de Irak como punta de lanza. Veo ahora que como economista me equivoqué: el euribor no ha esperado a cuatro años para sobrepasar la barrera del 3% y la política internacional está que hace chispas. "Estanflación" (vaya, en la versión 0.0 de este artículo también he puesto "stanflacción", ya me estoy embruteciendo un poco más;y a ti gracias por avisarme), término fijado por el británico Iain McLeod en el año 1965. Es una situación económica que indica la presencia simultánea del alza continuada de los precios, el aumento del paro y un estancamiento económico (¿lo he explicado bien profe?). La inflación de abril de 2006 se mantuvo en el 3,9% interanual (avance del Instituto Nacional de Estadística) Es la tasa más alta en un mes de abril desde el año 2001, que llegó al 4%. (actualización: En la UE la inflación en abril de 2006 se situó en el 2,4%. Por su parte, la tasa de paro vuelve a superar en abril el 9% de la población activa (9,07%). El ritmo de crecimiento de la ocupación sigue en niveles decentes, cerca del 5% (4,9%). La economía española ha crecido un 3,5%, etc. etc

El Gobierno explica que el aumento de la inflación se debe al efecto Semana Santa y a los precios del petróleo. También expresa que la economía española crea empleo a ritmo muy interesante, pero es incapaz de absorber toda la nueva mano de obra (¿es que no había previsiones o sólo existían las correspondientes al "baby boom"?). Dice que la subida obedece al fuerte incremento de personas que entraron en el mercado laboral entre enero y marzo, 180.400 más, todos inmigrantes, podríamos hablar del efecto "inmigrantes boom" ¿sí? (o escuchamos Chick a Boom de Van Morrison), pero sólo se crearon 85.900 empleos, lo que resulta un aumento del paro en 94.500 desempleados más. La tasa de actividad crece un cuarto de punto y se sitúa por encima del 58% por primera vez en la historia (todo muy bien, pero no es suficiente). Dice el Secretario de Estado de Economía que se han creado más empleos en este primer trimestre que en los mismos periodos de 2004 y 2005 (pero no los necesarios para mantener todos los índices dentro de los márgenes aceptables o, al menos, alrededor de la media de la UE).  ¿Por qué tengo hoy la triste sensación de escuchar siempre la misma sintonía de explicación de datos, con independencia del color político que esté en el Gobierno? ¿Tendrá también razón mi otro profesor, éste de Sociología de Primero de Empresariales, el Sr. Esparza, que nos recordaba de manera insistente en sus, para mí, magistrales clases: “La elite y la masa”, siempre la elite, siempre la masa?  

Sí, imagino que el Gobierno no debe ser, a priori, alarmista y la oposición, las organizaciones empresariales y las sindicales no tienen porqué cargar con esa servidumbre de hábil moderación y prudencia ante la sociedad en general. Entiendo que la lectura que hace el Gobierno es técnicamente correcta, pero debería ir más allá y, en este sentido, el resto de los agentes económicos y sociales que han opinado, también tienen razón cuando expresan un posible agotamiento en el crecimiento del empleo o que se está marcando un cambio de tendencia en el mercado de trabajo. Aspectos como el paro femenino, el efecto de la inmigración, la productividad de las empresas o la excesiva dependencia de nuestro país del petróleo son sumamente importantes. Pero en ese examen de todos los implicados, hecho en falta estudios, investigaciones, análisis actuales más serios entorno al riesgo del concepto estanflación (y dale otra vez con "stanflacción", se me ha metido este error en el subconsciente y no hay manera de borrarlo) y las drásticas y necesarias alternativas y planes de contingencia, ya sea de los razonamientos públicos de la nueva tecnocracia (quizás, para tranquilizarnos con la "verdad", sea la que sea y, sobre todo, con la enumeración de las medidas correctoras), de la exploración y debate abierto del resto de los agentes sociales (oposición, sindicatos, organizaciones empresariales, etc.) y, por qué no, del resto de la potente, ansiada por algunos extremismos y, en todo caso, discreta teocracia que subyace agazapada en otros poderes (fundamentalmente las religiones, aunque domésticamente extendería el término a otros grupos de influencia económicos, culturales, etc.). 

¿O será que la elite no quiere que se hable de esta situación hasta que irremediablemente estemos inmersos en ella y no haya ninguna solución? Si seguimos mareando la perdiz y no atacamos decidida y seriamente al fondo del problema, dentro de tres años estaremos muy mal económica y socialmente (deseo equivocarme una vez más, pero en este caso, para mejor, no para peor). Los representantes del Gobierno de turno le echarán la culpa al petróleo, a las economías emergentes (que ya no serán tan emergentes, sino consolidadas) y a la situación política internacional, los representantes de la oposición le echarán la culpa al Gobierno, los representantes de los empresarios a la productividad de los trabajadores, los representantes de los trabajadores a las políticas antisociales, etc. etc. Y mientras tanto, como casi siempre, la casa por barrer. Me ha tenido que sentar regular algo de lo que he almorzado, porque creo que estoy delirando un poco. De todas formas, dejaré lo que hoy he escrito en este blog; lo prometido es deuda, Koldo. Saludos cordiales (Post rectificado y actualizado con posterioridad (2006-2012). Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada también posteriormente; fuente: Frantisek_Krejci en pixabay.