sábado, 3 de abril de 2004

Y el Sur...

Me motiva ir al salón para coger una caja de taracea, tamaño 17x23x4 cms., que me entregaron en la clausura de un congreso en Granada, hace ya unos años. Si has tenido en tus manos un estuche de este tipo percibirás la belleza de sus dibujos, de sus colores y la suavidad que lo envuelve. Pero si precioso fue para mí el detalle del cofre o joyero, más valorado es lo que contenía dentro: un libro de antología poética titulado “… y el Sur (La singularidad en la poesía andaluza actual), editado en febrero de 1997 (impreso en los talleres de Corona del Sur).

Estimo ese detalle por dos razones: por la antología en sí, realizada por José García (antólogo) y porque tuve la suerte de coordinar su edición. El comité organizador del congreso quería ofrecer algo distinto y especial. Un amigo me comentó la idea de editar una antología de poetas. Le pedí que me argumentara y documentara el proyecto y una vez convencido lo propuse al comité ejecutivo, que le pareció buena la idea y autorizó las correspondientes partidas presupuestarias adicionales. A los asistentes se les entregó un ejemplar dentro de una bolsa diseñada para ese momento. A los ponentes y homenajeados se les obsequió el libro dentro de la caja de taracea.

Por su extensión, voy a obviar todo el laborioso proceso de trabajo de la edición y sólo agradecer al equipo de colaboradores/as la excelente labor realizada. La rueda de prensa de presentación del libro tuvo un éxito sin precedentes para la Poesía en general y para nosotros en particular, ya que propició un debate acerca de dos corrientes de pensamiento poético existentes en aquellos momentos en nuestro país. La noticia se publicó en los periódicos de tirada nacional (ABC, El País, El Mundo, etc.) y en todos los de ámbito provincial. Igualmente, la televisión nacional, la andaluza y la local hablaron del evento. Tampoco la radio se quedó atrás, con varias entrevistas y cobertura amplia de la noticia. En síntesis, una celebridad o laurel inesperado que, indudablemente, repercutió en la difusión del propio congreso.

Los poetas antologados fueron los siguientes: Manuel Alcántara, María Victoria Atencia, Juana Castro, Carlos Clementson, Juan Drago, Antonio Enrique, Domingo F. Faílde, Francisco Fortuny, Concha García, Ángel García López, Rafael Guillén, Antonio Hernández, Rafael Inglada, Manuel Jurado López, José Lupiáñez, Aurora Luque, Manuel Mantero, Manuel Moya, Pilar Paz Pasamar, Francisco Peralto, Manuel Ríos Ruiz, Antonio Rodríguez Jiménez, Pedro Rodríguez Pacheco, Francisco Ruiz Noguera, José Antonio Sáez, María Sanz, José Sarriá, Rafael Soto Vergés, Juan José Téllez Rubio y Fernando de Villena. Termino con la poesía “Jinetes del Silencio” de José Sarría, amigo y uno de los poetas que participaron:

No hay nada más elocuente que el silencio.José Gaitán
Les he visto llegar
A galope tendido, 
Desde lejos cabalgan 
Ante mis ojos 
Portando la espesura de las horas Muertas. 
Son los jinetes del silencio. 
En sus monturas tengo reservada 
Un trozo de mi vida”


(Formato de texto mejorado con posterioridad. Fuente de las imágenes: elaboración propia).