viernes, 16 de septiembre de 2011

Ese hervor

Puede que hayas entrado a un establecimiento y el dependiente haya seguido con sus tareas sin prestarte la menor atención. A mí me entra un hervor cuando el individuo sigue sentado, encorvado, mirando la pantalla de la caja, que le sirve de acceso a Internet, mientras dice “un momento” y se tira eterno tiempo.

La experiencia de la sustitución coyuntural de un comercial por otro y los distintos rendimientos de cada uno de ellos, con el consiguiente análisis de su trabajo, me obliga a meditar sobre los diferentes enfoques de trabajo y sus productividades medias.

El dependiente que va a lo suyo y que no le da vergüenza decir en alto, delante del cliente, “cuánto falta para marcharse”, no es comercial ni nada. Por el contrario, aquél que trabaja ilusionado por la próxima venta, hay que darle oportunidades.

Probablemente, existan trabajos de investigación que arrojen estadísticas sobre los resultados negativos que propician los individuos detrás de un mostrador que pasan de todo lo comercial e interaccionan deplorablemente con el cliente.

Te dejo un link a la interesante experiencia que tuve ayer, conociendo el proyecto COIN DIGITAL. Si puedes, disfruta de un reparador fin de semana. El vídeo esta subido a Youtube por nikolairios.

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Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel