La princesa, habitante coyuntural o estructural (no se sabe), del castillo Colorín, va a ser secuestrada o rescatada por el caballero (según prefieras), el cual actúa solo. Pero: ¿Dónde está el caballero? ¿Será el inmenso Sol?
Ayer, mientras observaba a los peques jugar, pensé que hay personas que son ideales para trabajar en equipo y otras que prefieren o necesitan laborar individualmente, por su cuenta.
Nos empeñamos en agrupar profesionales entorno a un proyecto, formando equipo, y pasamos por alto que existen individuos que en un ambiente de trabajo reducido, personal, desapercibido, producen más y mejor que si lo colocamos dentro de un equipo.
Te dejo un dibujo, realizado por un peque de siete años, donde un inadvertido e inmenso caballero, solitario, individual, contactará con la alegre princesa para no sé qué interés económico, político, social o sentimental.




2 comentarios:
Pedazo de equipo el que formáis tú y el peque pintor ;-) Abrazos para los dos
Je Je. Eso parece, Daniela. Un fuerte abrazo desde Málaga.
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