Ya sea en la gestión comercial, operativa, de recursos humanos, ..., y en la actividad específica de los equipos, se necesita “compromiso”.
Cada empresa, institución, proyecto, ..., debe ser un tejido activo de compromisos, adeudos, obligaciones, vínculos y arbitrajes, entre trabajadores, directivos, clientes, proveedores y terceros relacionados.
Los que ejercen la dirección y coordinación, en cualquiera de sus facetas, deben fomentar lazos confiables y productivos basados en continuas promesas francas, no secretas, sustentadas en el fin y en los objetivos del proyecto, compromisos que luego hay que cumplir.
Hay que tener especial atención, esmero y preocupación a la hora de entretejer esa red de vínculos, promesas y pactos.
Si promovemos el diálogo, el flujo de la información, el reconocimiento al cumplimiento de la palabra dada y la honestidad de esos juramentos, se propicia la contribución y participación, la presteza organizativa y se aviva el brío corporativo o institucional, según corresponda, de los miembros del equipo.
Te dejo unas instantáneas del recorrido de Sésamo Aventura en tren suspendido (para más información, ver post “De parques, parking y comida”).




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