lunes, 11 de abril de 2011

De desempleo y bacalao frito

Fuente de la imagen: archivo propio
Interesante conversación la que mantuve ayer con los allegados e hijos universitarios de unos amigos. Es bueno saber de primera mano el pedregoso camino del desempleo que transitan. Sin embargo, no todo son piedras gordas. Me quedé sorprendido cuando uno de ellos comentó que había rechazado trabajo en el último año, debido a que no se acercaba a sus expectativas, por lo que optó por seguir formándose, a la espera de tiempos mejores. Otro llevaba tiempo trabajando en un puesto totalmente distinto a su especialidad, pero debido a su nula confianza en encontrar trabajo en lo que le gusta, sigue en ese puesto aguantando lo indecible y, según él, malviviendo profesionalmente. 

El resto de los jóvenes afronta un paro puro y duro, viéndose obligados a aceptar cualquier oportunidad laboral que aparezca en su camino. Para ello, se reinventan profesionalmente cada día mediante la flexibilización extrema de sus perfiles académicos, haciéndolos mucho más versátiles, informándose rigurosamente sobre la evolución actual del complejo mercado de trabajo e invirtiendo continuamente su valioso tiempo en una formación diversa. Por otra parte, te comparto la foto de un plato de bacalao frito; este fin de semana cayeron dos buenas raciones. Se nota la influencia de la cuaresma y las tradiciones culinarias hay que respetarlas[1].
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[1] ¡Que tengas una muy proactiva semana laboral, profesional o empresarial!