Me comentaba un colaborador que con mi enfoque de transparencia en la información y saber hacer operativo ante un cliente, estaba propiciando el riesgo de que en un futuro a corto plazo, este “socio” hiciera saltar por el aire los lazos contractuales y emocionales y nos dejara en la cuneta. Cierto, tienes razón, ser verdaderamente sincero y utilizar una estrategia comunicativa que manifieste nuestros valores puede resultar comprometido, debido a que nuestros valores y los del cliente podrían no estar en sintonía. Soy consciente que el mayor error que podría cometer es pensar que esa institución tiene una ética similar a la nuestra. Sin embargo, hay un detalle que el colaborador, debido a su cabreo o calor, ha pasado por alto. El producto que ofrecemos no es el que piensa. En el caso del “servicio profesional” que nos ocupa, es un saber hacer integrado y grupal de un equipo en concreto, con una capacidad de adaptación, asimilación e integración especial con el cliente y, en todo caso, distinto, inimitable. Amigo, no pasará, pero si como dices, mañana los representantes de ese proyecto que amamos, que hacemos nuestro, nos hacen la cama, no importará que les hayamos enseñado tal o cual procedimiento, ya que nuestro aporte va por otro camino y está en relación con la capacidad de sufrimiento operativo y de dirección colateral que continuamente ponemos en la mesa de reuniones. En ese caso, seguiremos teniendo suerte, porque ese partner ya no será tal y no interesará labrar el futuro junto a él. Ánimo. Que tengas un buen fin de semana (imagen de la Wikipedia). Post actualizado.
viernes 12 de junio de 2009
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3 comentarios:
Re-encuentro en un libro reciente ("Lo que es, es. Cartas para vivir una vida". Germán Gonzalez Andrés -Coronaborealis 2009) una refelexión, que no por conocida es menos interesante: El "poder" de decir NO desde el principio: Yo gano y tú ganas o NO hay trato.
Esa es mi libertad y en consecuencia, libremente le elijo.
Gracias por intentar "ver" qué hay más allá de lo que ya tenemos.
Un abrazo Manuel.
Paco.
Gracias a ti por la referencia, aportación y visita.
Gracias por la aportación. He terminado de leer "Lo que es, es -Cartas para vivir una vida" y me ha parecido de lo más útil. Creo que es una manera magistral de llegar al corazón, de hacer pensar, de ayudarte a identificar otros valores y visiones. Y el Cd igual, lo habré escuchado unas diez veces, lo llevo siempre en el coche. Yo me quedo con la carta de Rafa Naldal y con la de Viktor Frankl. La última, la número 47, un pastor llamado Leo, yo la sacaría del libro y haría uno nuevo sólo con ella, para todo el ramillete de emprendedores que hay por doquier y no sólo en el mundo de la empresa. Creo que esa sola carta merecería ser un libro. ¡Cuánto bien puede hacer!
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